Análisis del uso del método científico en la novela “Estudio en escarlata” de Arthur Conan Doyle

La novela titulada “Estudio en escarlata”  (1887) de Arthur Conan Doyle (1859-1930) narra la aventura de un investigador experimentado, consultor de detectives particulares y oficiales, a los que de vez en vez, les “da luz” para resolver sus casos.
En esta novela, el protagonista debe echar mano de sus recursos detectivescos para resolver un caso de homicidio de dos americanos, un hombre de negocios y su secretario. Ambos personajes fueron encontrados muertos en misteriosas circunstancias, lo que hace descartar de inmediato el homicidio político.
El detective llega a atrapar al perpetrador, gracias a lo que él llama “deducciones muy corrientes”. Él se ufana de tener la capacidad de “razonar hacia atrás”, esto es, dado un hecho, encontrar las causas que lo produjeron. Razonamiento deductivo apoyado en lo analítico.
Comienza la investigación sin prejuicios de ninguna clase, aunque con todo el conocimiento que le otorga su bagaje cultural en cuanto a asesinos se refiere. La observación de todos los hechos sin verlos como elementos separados, le ayuda a conjeturar una hipótesis acerca de las posibles causales del suceso. Para poder reafirmar o desecharla, es necesario que recolecte la mayor cantidad de evidencia empírica, lo que logra con los rastros dejados por el supuesto asesino, como son la sangre que no pertenece al muerto y el anillo de mujer. Se cuida muy bien de no caer en falsa evidencia como es la pinta en la pared. También utiliza el recurso de exclusión, al notar el rictus de coraje impreso en el cadáver, expresión poco probable en una víctima de paro cardiaco. Eso le lleva a suponer que la víctima fue asesinada mediante el uso de un veneno. Podemos decir que usa el método inductivo al confiar en la observación directa de los hechos.  
Sabe también que el muerto tiene un secretario que podría ser uno de los asesinos, pero termina por confirmar su sospecha de que no tiene que ver en el primer asesinato, cuando es encontrado sin vida por una cuchillada en su cuarto de hotel.
Holmes realiza también investigación documental al solicitar los antecedentes de ambos fallecidos a su lugar de origen, con lo cual se entera que había presentado querella en el pasado con un rival de amores, que casualmente también se hallaba en Europa.
A partir de todos los elementos conocidos, la investigación campo, la documental y la experiencia previa en otros casos de asesinato, puede aventurarse a establecer una explicación lógica donde todos los aspectos tengan respuesta. Con ello en mano, se da a la tarea de encontrar a su asesino, comprobando así en el campo de acción, su hipótesis. Esta queda confirmada cuando el asesino relata con antecedentes y razones, el por qué y cómo cometió los asesinatos. Esto reafirma el uso del método abductivo de Holmes, que llegó a una hipótesis hasta tener todos o casi todos los elementos en conocimiento.

Holmes difiere desde un principio con los dos detectives oficiales que Scotland Yard asignó al caso, ya que éstos se dejan llevar fácilmente por pistas distractoras, como la pinta en la pared y una posible riña del primer fallecido con el hijo de su casera. Habla de ellos como si solo fueran detectives empíricos aficionados, que no siguen un método lógico y su hipótesis no cubre todos los flancos de los homicidios. 

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